Se llaman Yuraini, Aksa, Oxalide, pero son nuestras Marías, Rosas o Victorias; las nuevas trabajadoras del barrio.
Por la noche cuando el frío quiteño golpea nuestra cara con ese ventarrón del verano, muchos por lo general acuden a la tienda del barrio o la panadería de la esquina, para llevar el pan nuestro de cada día y nos encontramos en la caja o la atención al público del mostrador unas mulaticas guapas de ojos vivaces, sonrisa amable y unos dientes tan blancos como la luna que alumbra la ciudad por estas fechas, la mayoría no llegan a los 30 años. Su acento cantadito caribeño tan dulce, alegre y musical como la melodia de su cultura, nos llama la atención para algunos y la indiferencia de otros compradores que se limitam a preguntar: " Cuanto es ". Se trata del nuevo ejército de proletarios que llamaba Carlos Marx en su famoso libro El Capital, la biblia de los socialistas del siglo 20 y quizás de los revolucionarios del llamado siglo 21; el mismo escenario me encuentro en cualquier cafetería o restaurante de la ciudad y seguro el panorma se repite en todo el Ec...