Compartir mensajes por Whatsapp es más rápido que pensar; cuando la lógica comunicacional supera a la lógica racional

Ahora es común y hasta normal,  que en las cadenas o chat de whatsapp, Telegram, Signal y otros sistemas de comunicación digitales, se compartan fotos, vídeos, memes, etc; en casi todos los casos, son de hechos que ocurrieron en los ámbitos públicos como espectáculos deportivos, conciertos, reuniones sociales y demás.

En este nuevo estilo, las personas socializamos nuestras vidas privadas con una #Selfie o grabamos con el teléfono ese momento que queremos perennizar y que, a su vez lo compartimos con todos en las redes. En ese marco hemos visto momentos agradables graciosos, morbosos, desagradables y hasta crueles.

Depende del grupo con el que se comparta el diálogo y el debate que se plantea desde muchas lógicas dialécticas, pero en general la primera reacción es la de compartir con otros y esto se replica según quien acceda al vídeo o fotografía. Entonces la velocidad de los bytes supera al razonamiento humano. Así podemos interpretar el estudio de Sigmund Freud, sicólogo austríaco de origen judio-alemán, denominado: La teoría de la personalidad en su obra "La Interpretación de los Sueños" (1900). Según el modelo topográfico de la mente, ésta se divide en tres regiones: la incosciente, la preconsciente y la consciente.

"El inconsciente es el nivel más profundo de la mente. En él se ocultan pensamientos, impulsos, recuerdos y fantasías a las que resulta muy difícil acceder desde la consciencia. Esta parte de la mente está dirigida por el principio de placer y por los procesos primarios (la condensación y el desplazamiento), y la energía psíquica circula de forma libre."  https://psicologiaymente.net/psicologia/teoria-inconsciente-sigmund-freud

Con esta pequeña reflexión, podríamos interpretar el comportamiento humano cuando se trata de contenidos violentos en un entorno político como el que se vive en Ecuador, en redes como Twitter, donde se comparten por lo general estos vídeos o fotos de personajes vinculados a ex gobiernos, altos cargos de la administración pública y autoridades públicas en general.

El último vídeo que llama la atención es la agresión que sufrió Carlos Alvarado Espinel, gerente de una empresa de publicidad y hermano de Fernando y Vinicio; ambos hombres fuertes de la comunicación y propaganda política del ex gobierno correísta. En este vídeo corto grabado por algún curioso o quizás parte del grupo al que pertenecía el agresor, se escucha un diálogo confuso de los actores del conflicto y los testigos que tomaron partido a favor y en contra.

Las imágenes son fuertes y revelan la violencia del hecho. Este vídeo fue reproducido por más de 20 mil veces solo en Twitter, quizás pueda multiplicarse en forma desmedida,  por cadenas de whatsapp y su impacto mediáctico se reflejará en las agendas informativas de los medios tradicionales, que tomarán como primera  fuente  las redes. Seguramente vendrán las consecuencias legales,  de quien o quienes se sientan afectados. Recordemos que ahora en el COIP, artículo 177  (Código Integral Penal del Ecuador), se castiga por estos hechos con prisión; dependiendo el tipo de delito y sus consecuencias. 

Sin juzgar las razones del agresor, ni mucho menos las del agredido; deberíamos reflexionar sobre nuestra tendencia a compartir todo tipo de informacion, vídeos, fotografías, etc.,  que nos llega.


El acto reflejo que nos impulsa a comunicarlo a nuestras amistades digitales, parece un acto natural y hasta inconsciente; sin embargo no se puede aceptar como algo natural  y humano. La nueva era del internet y de las redes sociales nos sorprendió  a los ecuatorianos como "analfabetos digitales" y no me refiero al desconocimiento de las herramientas ni a su uso electromecánico, sino al grado de conciencia y de inteligencia emocional que viene con la escencia de la persona humana, creada por un Ser Superior para los creyentes o, por un evolucionismo, para los escépticos.

Ante este hecho tan impactante, debemos reflexionar qué nos esta pasando en la era digital; hemos dejado de pensar, o estamos dejando de sentir. 

Estas dos interrogantes nos pueden aclarar la ética en la comunicación y, nos obliga mirar las fuentes de la bio-ética.



El Yo y el Ello - Sigmund Freud - Google Libros
https://books.google.es/books?hl=es&lr=&...



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