La sociedad del conocimiento y la información, hacia una convergencia con los cybor en diez años.
En los años noventa la llegada del internet a nuestro país, estaba reducida al campo de las grandes corporaciones y de manera incipiente en la sociedad en general, incluyendo el Estado y las instancias burocráticas de los gobiernos de entonces.
Ecuador transitaba por una tumultuosa época de inestabilidad política con una moneda que se desvalorizaba constantemente con cada crisis; la guerra del Cenepa del 95, también contribuyó a esa inestabilidad económica.
Los medios de comunicación tradicionales como la prensa, la radio y la televisión generaban contenidos según su especialidad con la vieja escuela de la comunicación (Jesus Martín Barbero), emisor-mensaje-receptor.
El uso de las páginas web y las pocas plataformas existentes entraron en la academia de forma discreta y los medios las asumieron como otra fuente de información. El uso de comunicaciones electrónicas como el correo electrónico, abrieron la inmediatez del intercambio de información; era la época de los cables a través de las agencias de noticias como Reuter, AP, UPI y otras grandes corporaciones mediáticas que usaban el cable como medio de difusión de sus noticias.
Por primera vez el mundo y el Ecuador, pudieron ver en vivo y en directo la transmisión de una guerra; era mediados del año 90 cuando la coalición de los ejércitos de los Estados Unidos y la OTAN (Organización del Tratado del Atántico Norte), que reunía a los mejores fuerzas militares de Europa como las británicas, con su flota de navío y porta-aviones; así como los cazas de combate alemanes y franceses que se sumaron a la gran coalición contra el ejército Iraquí, república islámica del entonces dictador Sadam Hussein.
Las grandes cadenas de noticias como CNN lograron posicionarse con sus señales en vivo desde la propia Bagdad el momento del primer bombardeo.
Desde entonces la difusión de las noticias para los medios internacionales cambió para siempre. Sin embargo, en Ecuador seguíamos con los métodos que hasta ese momento eran los usados por los medios; así por ejemplo, las ondas herztianas (Heinrich Hertz creador del sistema de ondas) como sistema de transmisión del sonido y voz para las radios en Frecuencia Modulada FM o las llamadas Amplitud Modulada AM.
La televisión transmitía en sistema NTSC (sistema americano de tv), en señal analógica y su repetición, era retransmitida por los llamados sistemas de micro-ondas, que no son otra cosa que la conexión de ondas desde varios puntos (repetidora), que a su vez se enlazan y llevan la señal de un punto a otro.
"No es ninguna exageración decir que el futuro de la sociedad moderna y la estabilidad de su vida interior dependen en gran parte del mantenimiento de un equilibrio entre el poder de las técnicas de comunicación y la capacidad de reacción del individuo." Marshall McLuhan dice en su obra cumbre "Comprender los medios de comunicación: la extensión del ser humano." publicado a finales de los 60 y principios de los 70, que fue en realidad, una lectura hacia el futuro como ahora vemos la comunicación y la propia sociedad influenciada por los medios, pero no solo los medios de comunicación (Mass-Media), como lo vemos tradicionalmente, sino todo lo que esto representa en la nueva cosmovisión de la sociedad.
Esto se refleja en lo que MchuLan llama los medios calientes y fríos; donde explica porque el cine es un medio frío, frente a la televisión como un medio caliente. Los medios calientes son bajos en participación de la gente.
Según Marshall McLuhan los medios de comunicación afectan la opinión humana, la
comprensión, sensación y hasta el valor. Los ambientes mediáticos, estructuran lo que podemos ver y decir; e
influyen en lo que hacemos, Asignan roles e inciden en ellos. "La comprensión de los medios” se considera como la llamada “Biblia
del McLuhanismo".
“Si el medio es el mensaje, nosotros somos el contenido”
sentenciaba McLuhan, el concepto médium es cualquier extensión de nosotros, toda nueva tecnología; el concepto media propiamente dicho, según McLuhan, se remite a los medios de comunicación en particular.
El medio en sí mismo es lo que causa gran impacto en el ambiente; por ello, la teoría McLuhiana de "Media Ecology", la que ahora es una corriente del pensamiento moderno de la escuela de Toronto. Así lo vemos reflejado en el libro de uno de sus seguidores Lance Strate. "El contenido de un medio es otro medio; el efecto de un medio solo se fortalece e intensifica, porque se le da otro medio que le sirva de contenido", concluye McLuhan en su estudio.
El medio en sí mismo es lo que causa gran impacto en el ambiente; por ello, la teoría McLuhiana de "Media Ecology", la que ahora es una corriente del pensamiento moderno de la escuela de Toronto. Así lo vemos reflejado en el libro de uno de sus seguidores Lance Strate. "El contenido de un medio es otro medio; el efecto de un medio solo se fortalece e intensifica, porque se le da otro medio que le sirva de contenido", concluye McLuhan en su estudio.
Así lo entendimos y lo vivimos, sin ser conscientes de esta sub cultura mediática en la primera década del 2000, cuando fuimos absorvidos por las TIC's y sus nuevas herramientas (mailing, big data, social media, etc.).
Ahora no entenderíamos el mundo sin el internet y todas las plataformas que, sobre él se sustentan; incluso, los smartphone y la conectividad son extensiones del hombre, según McLuhan; cuyas partes de este todo, son casi irremplazables.
Solo imaginémonos un día entero sin el celular o sin la conexión a internet, mucho menos digamos, sin las redes sociales; el ser humano creó sus propias cadenas de dependencia tecnológica. Solo recordemos los primeros teléfonos inteligentes a inicios del 2000, con los llamados Black-Berry y sus modelos de encadenamiento como su nombre lo dice en inglés.
Hoy llevamos nuestra oficina en el teléfono y sin él no podríamos generar ni producir contenidos, ni conocimiento; estaríamos mutilando parte de la realidad.
Ya el video clip de la canción, Mr.Roboto del grupo musical Stix a finales de los noventa, intentó interpretar a Nicholas Negroponte, al recordar la sociadad de las bites y de las redes que nos describe, de manera casi apocalíptica, en su libro futurista de 1995, "El Mundo Digital". En el que narra, cómo la humanidad ha pasado de la era feudal, a la industrial; de la era del telégrafo y la electricidad, a la del bite y las redes.
https://www.youtube.com/watch?v=ykCr7NLP7hQ
Uno de esos medios transformados por la era digital es la televisión, cuyo cambio camaleónico de la cinta y el casette, del sistema analógico (VHS, DVD, Betamax), se transfiguró en digital (fibra óptica).
Ahora el almacenamiento de datos está dado a la gran Big Data y los bytes. Incluso la industria musical del entretenimiento, pasó rápidamente del disco de asetato, al compac disk (no solo en el cambio del tamaño, sino en su capacidad de almacenamiento).
https://www.youtube.com/watch?time_continue=19&v=5b5BDoddOLA
A estos procesos Negroponte llama "la vida digital", donde reúne una serie de conceptos, unos más gruesos que otros: la era de la información, el correo electrónico, el hipertexto, los media, el alquiler de vídeos, las redes, el fax, el módem, y sin definirlo, hasta el e-learning.
Ya nos adelanta algo que hoy es muy familiar, el correo electrónico. Como un estilo de vida que cambia nuestra forma de vivir y de trabajar. Incluso las interfaces que él denomina como la parte de un todo entre el ser humano y la máquina. Se adelanta en el concepto del diseño industrial de las nuevas "máquinas", así nos habla de pantallas mas amigables, con extensiones como el mouse o las prestaciones que Apple, por ejemplo ya diseñó a inicios de los 90 con la Mac y la estética de sus portátiles, que ahora son un estilo de vida americano, no solo por la portabilidad del equipo, sino su concepción americana de las cosas. Apela a los sentidos y las emociones en la construcción de nuevas interfaces (la cámara de fotos, pantalla táctil, reconocimiento facial, etc.)
Hacia dónde vamos
Ahora no entenderíamos el mundo sin el internet y todas las plataformas que, sobre él se sustentan; incluso, los smartphone y la conectividad son extensiones del hombre, según McLuhan; cuyas partes de este todo, son casi irremplazables.
Solo imaginémonos un día entero sin el celular o sin la conexión a internet, mucho menos digamos, sin las redes sociales; el ser humano creó sus propias cadenas de dependencia tecnológica. Solo recordemos los primeros teléfonos inteligentes a inicios del 2000, con los llamados Black-Berry y sus modelos de encadenamiento como su nombre lo dice en inglés.
Hoy llevamos nuestra oficina en el teléfono y sin él no podríamos generar ni producir contenidos, ni conocimiento; estaríamos mutilando parte de la realidad.
Ya el video clip de la canción, Mr.Roboto del grupo musical Stix a finales de los noventa, intentó interpretar a Nicholas Negroponte, al recordar la sociadad de las bites y de las redes que nos describe, de manera casi apocalíptica, en su libro futurista de 1995, "El Mundo Digital". En el que narra, cómo la humanidad ha pasado de la era feudal, a la industrial; de la era del telégrafo y la electricidad, a la del bite y las redes.
https://www.youtube.com/watch?v=ykCr7NLP7hQ
Uno de esos medios transformados por la era digital es la televisión, cuyo cambio camaleónico de la cinta y el casette, del sistema analógico (VHS, DVD, Betamax), se transfiguró en digital (fibra óptica).
Ahora el almacenamiento de datos está dado a la gran Big Data y los bytes. Incluso la industria musical del entretenimiento, pasó rápidamente del disco de asetato, al compac disk (no solo en el cambio del tamaño, sino en su capacidad de almacenamiento).
https://www.youtube.com/watch?time_continue=19&v=5b5BDoddOLA
A estos procesos Negroponte llama "la vida digital", donde reúne una serie de conceptos, unos más gruesos que otros: la era de la información, el correo electrónico, el hipertexto, los media, el alquiler de vídeos, las redes, el fax, el módem, y sin definirlo, hasta el e-learning.
Ya nos adelanta algo que hoy es muy familiar, el correo electrónico. Como un estilo de vida que cambia nuestra forma de vivir y de trabajar. Incluso las interfaces que él denomina como la parte de un todo entre el ser humano y la máquina. Se adelanta en el concepto del diseño industrial de las nuevas "máquinas", así nos habla de pantallas mas amigables, con extensiones como el mouse o las prestaciones que Apple, por ejemplo ya diseñó a inicios de los 90 con la Mac y la estética de sus portátiles, que ahora son un estilo de vida americano, no solo por la portabilidad del equipo, sino su concepción americana de las cosas. Apela a los sentidos y las emociones en la construcción de nuevas interfaces (la cámara de fotos, pantalla táctil, reconocimiento facial, etc.)
Hacia dónde vamos
Quizás filósofos como Aristóteles con su cosmovisión de la humanidad en esa época (300 AC) no podía interpretar al homo sapiens como ahora lo vemos: "La inteligencia consiste no sólo en el conocimiento, sino también en la destreza de aplicar los conocimientos en la práctica. El conocimiento es importante, pero si no lo ponemos en práctica no conseguiremos dominarlo."
Es posible que en diez años, los cybor sean parte de nuestra vida, en restaurantes, hoteles, aeropuertos y hasta nuestras actividades profesionales. Seguramente la nano-tecnología sea la ciencia de avanzada que desarrolle micro sistemas en los servicios básicos, como la energía, o el agua.
La televisión digital y la TDT, son ya parte de las extensiones del hombre, pero en diez años quizás podamos pedir la pizza o la compra del mercado solo mirando la pantalla de las refrigeradoras y de forma táctil y digital solicitar la cena de esa noche; que seguro sería entregada x un cybor o un drom inteligente, cuyo pago será con un bitcoin o simplemente un débito al código binario de nuestra cuenta virtual, de un banco también virtual.
Desde nuestros dispositivos móviles podremos pagar nuestros servicios básicos, ver las noticias ON-LINE mientras nos trasladamos en nuestros vehículos híbridos o eléctricos, desde la oficina a la casa. Quizás nuestros hijos o nietos tendrán un micro chip colocados dentro de sus cuerpos para saber dónde están qué hacen y con quién andan.
Tal vez la vida sea más sencilla y descomplicada, porque si algo nos permite la tecnología es acortar el tiempo y los procesos que usamos hoy, para satisfacer las necesidades básicas del hombre.
Lo que la ciencia, el conocimiento, ni la tecnología digital, podrán llegar a solucionar será en el corazón del hombre y sus sentimientos; allí en el inconsciente del que estudió Freud y no encontró todas las respuestas a sus preguntas, el conocimiento y las nuevas tecnologías, no podrán llenar ese espacio del ser.
En ese virtual e intangible espacio de las profundidades del hombre, la máquina no podrá interpretar las emociones y los sentimientos, ni tampoco remplazarlos.
Pueden construirse hologramas del ser a quien se ama, los mejores emoticones que expresen sentimientos, pero nada prodrá llenar ese espacio tan importante para el equilibrio y la vida del ser humano.
Es posible que en diez años, los cybor sean parte de nuestra vida, en restaurantes, hoteles, aeropuertos y hasta nuestras actividades profesionales. Seguramente la nano-tecnología sea la ciencia de avanzada que desarrolle micro sistemas en los servicios básicos, como la energía, o el agua.
La televisión digital y la TDT, son ya parte de las extensiones del hombre, pero en diez años quizás podamos pedir la pizza o la compra del mercado solo mirando la pantalla de las refrigeradoras y de forma táctil y digital solicitar la cena de esa noche; que seguro sería entregada x un cybor o un drom inteligente, cuyo pago será con un bitcoin o simplemente un débito al código binario de nuestra cuenta virtual, de un banco también virtual.
Desde nuestros dispositivos móviles podremos pagar nuestros servicios básicos, ver las noticias ON-LINE mientras nos trasladamos en nuestros vehículos híbridos o eléctricos, desde la oficina a la casa. Quizás nuestros hijos o nietos tendrán un micro chip colocados dentro de sus cuerpos para saber dónde están qué hacen y con quién andan.
Tal vez la vida sea más sencilla y descomplicada, porque si algo nos permite la tecnología es acortar el tiempo y los procesos que usamos hoy, para satisfacer las necesidades básicas del hombre.
Lo que la ciencia, el conocimiento, ni la tecnología digital, podrán llegar a solucionar será en el corazón del hombre y sus sentimientos; allí en el inconsciente del que estudió Freud y no encontró todas las respuestas a sus preguntas, el conocimiento y las nuevas tecnologías, no podrán llenar ese espacio del ser.
En ese virtual e intangible espacio de las profundidades del hombre, la máquina no podrá interpretar las emociones y los sentimientos, ni tampoco remplazarlos.
Pueden construirse hologramas del ser a quien se ama, los mejores emoticones que expresen sentimientos, pero nada prodrá llenar ese espacio tan importante para el equilibrio y la vida del ser humano.

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