Las relaciones humanas con el uso de las redes sociales, conforman el nuevo escenario de la comunicación digital. La viralización en redes de la frase "Harta Demencia" y su narrativa transmedia.


Estamos hiperconectados desde que el internet y los móviles invadieron nuestras vidas ya hace muchos años; quien no porta un teléfono inteligente tiene el estigma de pobre, aunque su situación socio económica no sea de esa condición, por eso comprendes que modestos empleados de la clase trabajadora con 375 al mes, se endeudan para adquirir el último modelo aunque no sea IPHONE o Samsung, se apremian en tener un Huawei, Sony o marcas menos costosas. La hiper-conectividad nos invisibiliza como seres sociales de inter relacionamiento (contacto físico-visual), al punto de estar conectados a internet por más de 12 horas al día (muchos dirán que su actividad económica así lo demanda), pero en realidad revisamos el whatsapp más veces de las que hablamos con los de nuestro entorno. Hoy las relaciones humanas se resumen a los emitocones con frases entrecortadas en una especie de alfabeto digital de signos más que de letras (SEMIÓTICA, Ferdinand De Saussure).

El estar conectados en redes es ahora un sinónimo o status social, "si no estás en redes no estas en nada", es el decálogo de los jóvenes millennials y en cierta manera es verdad, en esta nueva sociedad líquida como la llamaba el filósofo polaco Zygmunt Bauman en su obra "Amor Líquido", ahora nada es permanente ni sólido, las relaciones son como el agua, se diluyen entre los dedos sin consistencia, ni solidez. De allí que los jóvenes entre 15 y 25  años manejan sus propios códigos conductuales, una especie de  inframundo inentendible para sus padres la mayoría de la generación de los Baby-bummers.



Estas últimas semanas en las redes circuló una entrevista realizada dos años atrás por un conocido programa de crónica roja, en el que se cuentan historias de la calle con el drama de la violencia, la exclusión y la muerte. Esta vez fue el personaje un desplazado de la sociedad en un barrio podre de Guayaquil, la ciudad más poblada de Ecuador en la que a diario se dan muertes violentas y otros hechos delictivos como el micro tráfico o el consumo de droga. El perosonaje fue un ex drogadicto Eliseo Duarte quien en su lenguaje coloquial del proletario marginal le responde al periodista lo que quisiera ser.


Con más de 400 mil visitas el video en redes se hizo tan viral que fue compartido miles de veces, a pesar de que este reportaje fue emitido al aire por Canal 1 en el 2016, solo ahora por el "Internet de las cosas" (Marshall McLuhan) tuvo un impacto que podríamos decir llega a la narrativa trasnmedia (televisión, prensa escrita, canciones, redes sociales, Memes, Parodias, etc).

https://www.youtube.com/watch?v=BqAZt2jQU-A

https://www.youtube.com/watch?v=GmbPXYlEjuE




Esto incluye la canción y video clip incluído que para muchos se transformó en burla, risa y hasta cómico para compartir entre sus redes, pero que detrás de esto se evidencia como la comunicación digital logra crear y producir un entorno de interconectividad que traspasa cualquier nivel e institución, al punto que el propio GIR Grupo de Intervención y Recscate de la Policía invitó a Duarte a ser parte del GIR por un día. Claro hay un buen uso de las RRPP institucionales porque ser del GIR es ser HARTA DEMENCIA.








Diario el Universo recogió esta noticia en las redes para construir la real situación de Duarte, quien reapareció ante la opinión pública esta vez desde un lado más racional contando su historia y transformación.


La comunicación digital llegó para quedarse y debemos usar estos recursos con un pensamiento crítico y constructivista de las nuevas realidades sociales. "El tejido digital favorece la comunicación simétrica, hoy en día los participantes de la comunicación no consumen las informaciones de modo pasivo sin más, sino que ellos mismos la engendran de forma activa. Cada uno es emisor y receptor, consumidor y procuctor a la vez." Sentencia Byung Chul-Han en su ligro "El Enjambre Digital", pero quizás el investigador pasa por alto la realidad de las comunidades y su entorno eco-antropológico donde intervienen muchos factores exógenos y endógenos en la construcción de estas realidades sociales como la ecuatoriana, con perfiles sicológicos como el caso de Duarte, un joven drogadicto que luego de dos años logró recuperarse y que ahora en su nueva etapa supo capitalizar su mensaje HARTA DEMENCIA en favor suyo.

  

Comentarios

Entradas populares de este blog

La nueva princesa de Oriente, nos recuerda Alf Layla wa-Layla y a Scheherezade, en la joven doncella de Arabia

De Santiago de Chile a Rusia: como el internet de las cosas trasciende lo cultural desde la narrativa digital. La historia de dos hermanos de la nueva sociedad líquida.

Cuento corto de la bohemia quiteña: el aroma del whisky con sabor a mujer y pecado.