Los hábitos de consumo de contenidos y las nuevas tecnologías. De cómo ha cambiado el concepto de noticia como la conocíamos hace 30 años.

En los últimos diez años la penetración de internet y los medios sociales han revolucionado el concepto de noticia, tal cual aprendimos en la facultad o los usuarios la entendieron consumiendo los diarios, la radio o la tv. Ahora con la nueva revolución tecnológica y el acceso universal a las nuevas tecnologías, la construcción de una noticia compite en las redacciones de los grandes medios con la calle y los smartphone. Ya lo dijo uno de los discípulo de Neil Postman, un teórico de la llamada Media Ecology el comunicólogo y escritor Lance Strate “Ahora los periodistas compiten con cualquiera que tiene una computadora o teléfono inteligente, capaz de crear su propio contenido y creer que hace una noticia.”.

http://lancestrate.blogspot.com/




En el libro Cultura Transmedia: la creación de contenido y valor en una cultura de red, de los autores Henry Jenkins, Joshua Green y Sam Ford, se desarrolla la encuesta de Forrester en 2007 donde determinan que en los Estados Unidos el 52% de adultos llamados ON-Line son inactivos en redes y solo el 13% son activos en redes, es decir construyen contenidos. Lo que determina en un primer análisis que la mitad más uno de los nativos digitales, navegaron en la red sólo como miembros de una comunidad con el único fin de informarse o estar al tanto de lo que se discute o comparte en la era digital.


En ese mismo año 2007, otro estudio esta vez del PCI Pew Center Internet, el 65% de los adolescentes norteamericanos han producido contenidos para redes sociales y el 39% de ellos lo difundieron o compartieron con su círculo familiar o de amistades (comunidad virtual-etnografía digital).


En la llamada cultura de la convergencia, los autores establecen que en la llamada etapa de la web 2.0 apenas un 1% de los prosumidores (acrónimo que fusiona las palabras productores y consumidores) logra conformar un grupo en que todos los participantes actúen de manera activa y permanente, lo que según su investigación, un 90% de estos usuarios no producirían contenidos y los llaman dentro de esta  comunidad como “mirones”.


A pesar de que al análisis de la investigación es de hace 10 años,  la comunicación digital en la actualidad ha tomado a sobrepasado toda expectativa, así lo vemos en la llamada etnografía virtual con miles de usuarios que han inundado la actual cultura de la sociedad.


El ser humano no estuvo preparado y fue absorbido por estas nuevas tecnologías sin una preparación previa, de allí que muchos teóricos de la comunicación digital hablen de los analfabetos digitales.

Una de estas características es la participación masiva de los usuarios que se convierten en estos prosumidores que a la vez que consumen producen contenidos, desde los más precarios hasta los más sofisticados con lo que se denominan los multi-medios con el uso de herramientas como vídeos, GIF, memes, animaciones 2D entre otros. Compitiendo sin ellos saber, con los medios tradicionales que se vieron obligados a embarcarse en el desarrollo de plataformas digitales multimedios. Si bien los medios generan estos contenidos de manera profesional y técnica con periodistas, redactores, social media, diseñadores y otros, los usuarios o internautas lo hacen desde el conocimiento de las herramientas y solo con el impulso emocional y visual. Otra característica es que en ellos prima la imagen más que el contenido racional de un texto o hipertexto. Al generar estos contenidos ciertos nativos digitales incluyen imágenes (memes, fotos, dibujos, animaciones GIF, videos, etc.), buscan generar una interacción o participación de los miembros de su comunidad (seguidores), quienes reaccionan al contenido con dos características importantes: compartirlo, o dar un “Me gusta”.

También se genera otra interacción más personal que es la de generar un comentario o diálogo llamado “hilo de conversación” porque permite al miembro de esta comunidad seguir el hilo de la publicación, enlazando al generador del mismo y que el resto de seguidores lo puedan leer.

Esto se mide además con la métrica con el número de interacciones de cada publicación (post), lo que podría ser interpretado como el éxito o no de la misma  para medir el impacto de esa publicación.




El uso de recursos multimedia como el vídeo o los llamados links que nos llevan a micro sitios, es muy utilizado sobretodo en Twitter y FB, lo que es además un recurso para los medios tradicionales que están ya en sus plataformas digitales usando este recurso para darle mayor impacto a la noticia.

Los nuevos formatos digitales permiten a los usuarios expresar sus emociones y sentimientos a través de objetos como pequeños dibujos llamados emojis o emoticones en castellano. Estos permite establecer la reacción de usuario que vió la publicación.




Finalmente el uso de vídeos con enlaces o links que conducen al desarrollo más completo de un contenido generado por los medios tradicionales, permiten a su comunidad informarse en detalle del acontecimiento difundido. Los nativos digitales también utilizan estos enlaces cuando quieren ampliar una publicación. Aunque caen en la tentación de las llamadas Fake News o noticias falsas,  muy comunes en las redes actualmente y que en muchas ocasiones provienen de cuentas falsas (Trolls) en el caso de Twitter o perfiles falsos en FB.

En el 2018 ambas compañías barrieron a usuarios de sus redes que los consideran inactivos o cuentas inorgánicas, porque no registraban actividades regulares en sus publicaciones o generaban contenidos reñidos con las políticas contra la xenofobia, el racismo o de incitación a la violencia.   

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