La gran república Popular de China, la milenaria civilización vista en primera persona

Los difíciles años de la pandemia de COVID19 han marcado al mundo, con restricciones, crisis sanitaria y económica, pero en ese ambiente China mantiene su dinámica de crecimiento con un motor que avanza imparable. 

Lo puedo percibir desde el primer momento de mi llegada con la modernidad y la tecnología como motor del desarrollo de su economía y bienestar de sus ciudadanos. Sus servicios eficientes de salud, transporte, conectividad y educación, son del primer mundo. Aunque aquí en China, los ciudadanos siguen creyendo que son del "tercer mundo" algo que causa risa cuando uno viene de lugares tan remotos como Ecuador, donde pacientes esperan meses y años por una cita, una operación o medicinas del estado ecuatoriano o la seguridad pública.

Las nuevas generaciones pos apertura nacidos luego de los  80 y 90, son cosmopolitas mega tecnológicos, consumidores del sistema, pero muy nacionalistas y aún conservadores en muchos de sus valores históricos culturales.

Tras el aperturismo del presidente Deng Xiaoping millones de jóvenes fueron enviados a prepararse, muchos al extranjero, tecnificar los campos y la producción de alimentos, modernizar las vías, la conectividad y los sistemas de movilidad. Esos "jóvenes" trajeron de occidente ideas innovadoras y revolucionarias a la China de finales de los 80 y principios de los 90.

40 años después este GIGANTE empieza a dominar el mundo con su presencia en occidente inundando los mercados con sus millones de productos MADE IN CHINA, que aunque al principio no tuvieron buena fama por ser baratos (sinónimo de mala calidad) han logrado en las últimas décadas, demostrar que le hecho en China es de calidad.

Lo comprobamos en nuestras salidas diarias a recorrer esta Mega Metrópoli con 21 millones de habitantes, que se mueve como una maquinaria perfecta (diríamos como un reloj suizo) produciendo millones de bienes y servicios para sus habitantes. El sistema de Metro es una muestra de ello con una compleja línea de conexiones que cubren de este a oeste y de sur a norte la ciudad, transportando millones de usuarios cada día.







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